Afuera, las Bolsas de valores mejoran. Los mercados de productos mantienen el alza del precio de los alimentos por el exceso de lluvias en el vecino Brasil, la histórica sequía en los Estados Unidos y el verano caliente de Rusia y los países de Europa del este.

El índice de precios de la FAO fue impulsado por un alza en los cereales y en el azúcar. No todos los alimentos están en auge: los precios de la leche a nivel mundial sufrieron cinco meses consecutivos de baja y la carne, con el tercero en baja. Los observadores ponen atención en los grandes compradores de commodities como China, India y Europa y la desaceleración de sus economías, mientras los países productores como Australia, Argentina y Brasil se preparan para plantar. En EEUU, el clima deterioró potenciales de rendimiento; hay pérdidas extraordinarias y el racionamiento está frente a la nariz de los consumidores pobres.

En la Bolsa argentina la pérdida en las empresas de energía es preocupante y a la visita del Nobel Joseph E. Stiglitz hay que saber interpretarla. Dijo que los gobiernos deben adoptar medidas políticas que orienten al crecimiento de modo equitativo; que las estadísticas deben manejarse de modo independiente y que estatizar la jubilación privada fue un error. El mercado de capitales a esto lo sufre y el inversor y el ahorrista sólo tienen en el factor emocional, su propia percepción de la realidad.